Considero, que en estos nuevos escenarios, donde se han introducido las TIC a los salones de clase, lo importante no es que los alumnos adquieran nuevas destrezas y competencias que tienen que ver con aquellas habilidades para el empleo de las herramientas tecnológicas sino que involucra el desarrollo de un pensamiento complejo, reflexivo, la capacidad de selección de información relevante para discriminar, clasificar, organizar, analizar e interpretar su significado a fin de resignificar y transformar críticamente estos datos en conocimientos nuevos y generar elaboraciones conceptuales. Que aprendan a buscar estos significados en las palabras o situaciones más allá de sus necesidades inmediatas. Adquieran la habilidad de ver cómo su trabajo se inserta en un contexto global, esto es, desarrollen la capacidad de trabajar con otros para elaborar proyectos, transmitir sus ideas, elevar su capacidad de comunicación e intercambio. Partan de la búsqueda de soluciones a los problemas concretos de la vida real y no sólo en la abstracción del conocimiento. El maestro tiene un papel muy importante en este proceso.